La importancia del arte para nuestros niños

La importancia del arte para nuestros niños es una convicción que orienta el desarrollo de los proyectos de la Escuela de Arte Pintapiés. Para nosotros, no sólo se circunscribe a alcanzar un desarrollo más complejo y dinámico del cerebro. Que según la neurociencia se produce cuando las zonas neuronales se activan individual o colectivamente por la actividad artística.





Hoy día se sabe que algunas estructuras de la corteza auditiva solo responden a tonos musicales. Posner et al. (2008) nos refiere que:

Cada actividad artística activa diferentes regiones cerebrales. La música se procesa en la corteza auditiva que está en el lóbulo temporal. Las artes que conllevan movimiento como el baile o el teatro activan la corteza motora. Las artes visuales como la pintura se procesan principalmente en los lóbulos occipital y temporal. Mientras que la poesía o la prosa implican a las áreas de Broca y Wernicke relacionadas con el procesamiento lingüístico.

Para nuestra Escuela de Arte Pintapiés el arte es una herramienta importante para madurar el proceso psicomotor del niño a temprana edad. Es una excelente estrategia para garantizar el éxito del proceso de enseñanza - aprendizaje.


Es también una terapia de alto impacto para facilitar la integración social de nuestros niños y es una herramienta para fortalecer el desarrollo motriz de los más pequeños.


Importancia del arte en la educación de nuestros niños


Son abundantes los estudios que han establecido las bondades de la práctica del arte en nuestros niños y jóvenes. En particular, una de las actividades que se ven notablemente favorecidas es el proceso educativo.


La actividad artística contribuye a mejorar cuatro aspectos fundamentales para el desarrollo de los niños. Estos son: la memoria, el manejo de las emociones, la creatividad y la empatía.


La memoria

Las actividades educativas que involucran las artes como estrategia de enseñanza aprendizaje logran fijarse en la memoria de largo plazo de manera casi inmediata. Eso se debe a que en el proceso los niños conectan la emoción y la imaginación alrededor del conocimiento, estableciendo asociaciones gratificantes. El placer producido por el proceso enseñanza aprendizaje fija los contenidos en la memoria a largo plazo.


Las emociones

El arte permite la expresión de las emociones y la canalización de los sentimientos negativos. Lo que incide favorablemente en el desarrollo psicoemocional de nuestros niños. Las actividades que son placenteras favorecen la producción de las hormonas de la felicidad y estas a su vez provocan emociones positivas que equilibran el sistema nervioso autónomo. Desaparece el estrés pernicioso y nuestro niño se encuentra en mejores condiciones para las relaciones interpersonales, la concentración y el aprendizaje.


La creatividad

Los niños carecen de las barreras culturales que son comunes en los adultos. Desconocen los límites y la naturaleza de las cosas, por esa razón siempre están abiertos a percibir y conocer las cosas sin valores previos. Explorar y experimentar son conductas naturales que el arte fomenta y apuntala. La amplia diversidad de expresiones artísticas conduce al niño por un mundo mágico sin límites con un sin fin de opciones.


La empatía

El niño que confronta la experiencia del arte se siente más cómodo descubriendo las distintas visiones que asumen las personas. Reconoce la diversidad como algo cotidiano y necesario. Esta realidad es la idea que se va a generalizar en todos sus procesos de aprendizaje y experiencias.


En la vida real, esta perspectiva le acompañará cada vez que analice un problema o circunstancia.


Permitiéndole plantearse muchas más alternativas y soluciones que el resto de las personas. Por otra parte, los niños logran entender que existen muchas maneras de analizar una circunstancia. Y saber que pueden existir distintas combinaciones de factores en cada una de ellas, les hace ser tolerantes y empáticos con las otras personas.


Las rutinas de las artes visuales

Winner y sus colaboradores (2006) han identificado ocho prácticas mentales que los alumnos tienden a desarrollar en las clases de artes visuales. Estas prácticas son muy útiles en otras áreas del conocimiento.


  • El uso adecuado de herramientas y materiales: los niños aprenden a diferenciar los usos y propiedades de cada herramienta. Internalizan la relación herramienta-material y la importancia de su adecuado uso y preservación.

  • Participación y perseverancia: aprenden a vincular la constancia con el éxito. Adquieren el hábito del compromiso para alcanzar sus logros

  • Imaginación: los alumnos aprenden a visualizar situaciones y a manejar el pensamiento abstracto.

  • Expresión: aprenden a expresar sus emociones e ideas de manera original.

  • Observación: desarrollan la habilidad para percibir los detalles

  • Reflexión: los alumnos aprenden a explicar, justificar y evaluar lo que realizan con un espíritu autocrítico.

  • Exploración: desarrollan una especial inclinación por explorar e innovar.

  • Comprensión del mundo artístico: aprenden a relacionarse con el mundo del arte y comprenden su naturaleza. Entienden las diferencias entre lo tangible y lo intangible.


En la Escuela de Arte Pintapiés estamos convencidos de la importancia del arte para nuestros niños, en su desarrollo motriz y socio afectivo. Por esta razón creamos el PEQUES.


Un contexto lúdico que acerca a los más pequeños al hecho artístico. Sesenta minutos de expansión, creatividad y juego para los más pequeños.


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